¿Cómo funciona?
Gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad, a todas aquellas personas que se encuentran sobreendeudadas se les ofrece la posibilidad de llegar a un acuerdo de pago con sus acreedores acorde a sus posibilidades económicas. Si el acuerdo no se alcanza, se llega al concurso consecutivo y en esta fase se podrá solicitar el BEPI (Beneficio de la Exoneración del Pasivo Insatisfecho) o, lo que es lo mismo, la cancelación total de las deudas.
De esta forma, la Ley de la Segunda Oportunidad se convierte en la herramienta idónea para las personas físicas que se encuentran en una situación de quiebra económica y que no pueden hacer frente a sus deudas.
Para poder solicitar la aplicación de la Ley, se deberán cumplir una serie de requisitos. Además, será muy importante contar con un buen historial crediticio.
¿Qué puedes conseguir con la Ley?
El primer paso del proceso consiste en intentar un Acuerdo Extrajudicial de Pagos para el pago de la deuda. Consiste en negociar con los acreedores unas nuevas condiciones para poder devolver el dinero, teniendo en cuenta las necesidades básicas de la persona.
Si no se ha conseguido llegar a ningún acuerdo, avanzaremos mediante la vía judicial, que es la que permitiría la cancelación o exoneración final de la deuda.
¿Cuáles son los beneficios?
Esta medida va dirigida a los autónomos y particulares que se encuentran en una situación de bloqueo económico o sobreendeudamiento, debido a las deudas que no han podido saldar. Hasta ahora, únicamente las empresas podían declararse en situación de bancarrota.
En nuestro despacho consideramos que la Ley Segunda Oportunidad es la ley más importante de nuestro país después de la Constitución Española.
Lo beneficios que puedes obtener gracias a la Ley son claros:
- Volver a pedir financiación.
- Desaparecer de los listados de morosidad.
- Volver a tener tarjetas de crédito.
- Empezar una nueva vida.
Gracias a la aplicación de la Ley de la Segunda Oportunidad para particulares, aquellos que han fracasado en sus finanzas no deberán afrontar las deudas mediante su patrimonio presente y futuro (vivienda, vehículos, nóminas, etc.).